El día en que me diagnosticaron, ya lo conté pero lo voy a volver a decir, lo primero que agradecí fue que la enfermedad me hubiera elegido a mi y no a mis hijas.
No es una frase hecha eso de que uno hace TODO por los hijos y que cambiaría de lugar las veces y en las circunstancias que fuera necesario para que ellos no sufrieran.
Porque no hay dolor más grande del que nos estruja el corazón cuando algo le sucede a un hijo y no tenemos en nuestras manos el poder de resolverlo y devolverles el bienestar. Porque no hay amor más grande que el que sienten los padres por sus hijos ni amor más incondicional y más infinito.
Verlos cuando son bebés con un simple resfrío ya nos deja el alma en vilo, imagínense cualquier cosa que sea mayor que eso, ni que hablar de casos extremos.
Es por esa razón, que siempre que veo que un niño necesita ayuda por un problema de salud, lo primero que me viene a la cabeza, es cómo estará el corazón de esos padres que no pueden proporcionarle lo que su niño necesita, y muchas veces lamentablemente, ni siquiera es una cuestión de dinero.
He visto a hermanas de la vida, amigas del alma, pasar cosas con sus hijos de esas que uno no quiere siquiera imaginar, las he visto volver a sonreír a pesar de haber pasado por esos momentos que ninguno de nosotros querría que un hijo atravesara, sé que su sonrisa en el fondo sigue teñida por aquel dolor, porque todo lo que le pase a nuestros hijos, nos modifica el alma y el corazón para siempre.
Hoy la vida me mostró otro cachetazo: otra vez esa situación que si tuviéramos chance cambiaríamos así tuviéramos que entregarle nuestra alma al diablo. Hoy tuve que decirle a otra hermana de mi vida, de esas con las que hemos sabido compartir todo desde hace varias décadas, que no hay explicación para las cosas que suceden, que lo único que creo que sirve en estos casos es tener FE, ser lo más positivos que podamos, llenar a ese niño de amor y contarle que todos estamos esperándolo.
Hoy les pido a todos, a los que tienen Fe en Dios, a los que creen en la energía, a los que creen en la magia, en la vida, en el poder del amor, que pidan por Mati. A vos Padre Pío, que tantas veces me acompañaste y me mostraste tu presencia mientras estaba andando el camino de la enfermedad (muchas veces con tristeza y desesperación), que lo ilumines, que lo llenes de fuerza, de salud, que cuides a su mamá, a su papá, a sus hermanitos, sobre todo al que está en la panza, que redobles en ellos la Fuerza y la Fe.
Confío en que pronto todo estará bien, y la visita que te debo, te la vamos a hacer juntas.
Te amo amiga ♥
Translate
domingo, 5 de octubre de 2014
viernes, 3 de octubre de 2014
Valorar
Acabo de venir de un lugar, donde te cobran hasta para entrar a un baño! Así como lo leen, y no crean que pagando entran a un baño que parece un spa, está bastante lejos de eso.
Acabo de venir de un lugar, donde para acceder a cualquier museo, ruina, obra de arte, te cobran y no son dos pesos ni es "a voluntad"; de la misma forma que pasa en la mayoría de los países del mundo: uno debe pagar para ingresar a los museos. Pues eso en nuestro país no pasa.
Aquí, la mayoría de los museos (y no digo todos, porque seguramente me falta por conocer unos cuantos) son gratuitos y sin embargo la mayoría de la gente ni lo aprovecha ni lo valora.
Como por si eso fuera poco, el fin de semana del patrimonio, se abren las puertas de lugares que habitualmente no tenemos la posibilidad de conocer, y sin embargo sigue habiendo mucha gente que se queja porque tiene que hacer una cola para poder ingresar.
Tal vez parece utópico, pero que bueno sería si fuéramos capaces de valorar lo que tenemos no? Porque nadie dice que no haya cosas para mejorar, para arreglar, para hacer, pero por eso tenemos que dejar de ver lo que ya está? lo que está bien? yo creo que no...
En este bendito país, tenemos lugares increíbles: plazas, parques, casas antiguas, museos, obras de arte, lugares con historia, llenos de cultura y de vivencias, y cuántos de nosotros hacemos usufructo de ellos? Cuantos disfrutamos de ir o de llevar a nuestros hijos, sobrinos, amigos, a esos lugares tan maravillosos, que además de todo, SON GRATUITOS, como no lo son en ningú lugar del mundo?
Como todo, muchas veces los seres humanos necesitamos perder lo que tenemos para luego valorarlo, muchas veces los seres humanos, preferimos ver la mitad vacía de la botella en vez de la llena, muchas veces es más fácil criticar que hacer o que darle el mérito al que hizo.
Este fin de semana, podés salir, pasear, ver, conocer, y lo podés seguir haciendo el resto del año en un montón de lugares, pero sobre todo, no te olvides de VALORAR, todo lo que tenemos en este bendito país.
Vivi
Acabo de venir de un lugar, donde para acceder a cualquier museo, ruina, obra de arte, te cobran y no son dos pesos ni es "a voluntad"; de la misma forma que pasa en la mayoría de los países del mundo: uno debe pagar para ingresar a los museos. Pues eso en nuestro país no pasa.
Aquí, la mayoría de los museos (y no digo todos, porque seguramente me falta por conocer unos cuantos) son gratuitos y sin embargo la mayoría de la gente ni lo aprovecha ni lo valora.
Como por si eso fuera poco, el fin de semana del patrimonio, se abren las puertas de lugares que habitualmente no tenemos la posibilidad de conocer, y sin embargo sigue habiendo mucha gente que se queja porque tiene que hacer una cola para poder ingresar.
Tal vez parece utópico, pero que bueno sería si fuéramos capaces de valorar lo que tenemos no? Porque nadie dice que no haya cosas para mejorar, para arreglar, para hacer, pero por eso tenemos que dejar de ver lo que ya está? lo que está bien? yo creo que no...
En este bendito país, tenemos lugares increíbles: plazas, parques, casas antiguas, museos, obras de arte, lugares con historia, llenos de cultura y de vivencias, y cuántos de nosotros hacemos usufructo de ellos? Cuantos disfrutamos de ir o de llevar a nuestros hijos, sobrinos, amigos, a esos lugares tan maravillosos, que además de todo, SON GRATUITOS, como no lo son en ningú lugar del mundo?
Como todo, muchas veces los seres humanos necesitamos perder lo que tenemos para luego valorarlo, muchas veces los seres humanos, preferimos ver la mitad vacía de la botella en vez de la llena, muchas veces es más fácil criticar que hacer o que darle el mérito al que hizo.
Este fin de semana, podés salir, pasear, ver, conocer, y lo podés seguir haciendo el resto del año en un montón de lugares, pero sobre todo, no te olvides de VALORAR, todo lo que tenemos en este bendito país.
Vivi
miércoles, 1 de octubre de 2014
Todos los días es época de elecciones
Estamos en época de elecciones, estamos bombardeados por todos lados: jingles, gráfica, radio, televisión, hasta cuando abrimos páginas de internet que no son de nuestro país, vemos publicidades políticas!
Hay un par de cosas que me gustaría decir al respecto. Sea cual sea tu inclinación política, no te quedes afuera. Vivimos en una democracia y tenemos el derecho de elegir a nuestros representantes, hagamos uso de ese derecho! Atrás quedaron, no por suerte sino por lucha, los tiempos oscuros donde las cosas nos eran impuestas y no podíamos no solo no abrir la boca, sino que hasta nos estaba "prohibido" pensar distinto, entonces, cuidemos y defendamos la democracia. Darle un voto a las ideas que más se corresponden con las tuyas, a esa persona que crees que te representa o a ninguna si es que no te sentís representado, es tu manera de hacerte escuchar.
Por fuera de las elecciones políticas, no te olvides, que TODOS LOS DIAS son días de elecciones: vos tenés en tus manos elegir!
Elegir como vivir, con quien, a quien querés escuchar, a quien no, con quien querés vincularte y a quien querés tener bien lejos. Elegir para tu vida lo que te hace bien, sean momentos, personas, trabajos, sentimientos.
Elegir es un derecho que tenemos todos y que muchas veces nos olvidamos de poner en práctica. Cuando te quejás por estar viviendo tal o cual situación, te ponés a pensar que en tus manos tenés el poder de elegir que sea diferente?
Si, sé que muchas veces, se nos presentan situaciones en la vida que no elegimos, y estate tranquilo que lo sé de sobra, pero aún así, tenés el poder de elegir cual va a ser tu actitud frente a esa situación que se te presenta.
Nadie puede elegir por ti, o por lo menos nadie debería hacerlo. Tomar tal o cual elección, solo depende de donde quieras llegar, cómo y con quién. Está claro que no todas las elecciones son fáciles y que corremos riesgos cada vez que tomamos una, pero es la única forma que tenemos de trabajar para vivir como queremos.
Así que sea una elección política, una elección laboral, una elección emocional, no dejes que otros elijan por ti.
Celebro a las personas que se la juegan eligiendo y que respetan las elecciones de los demás.
Vivi
Hay un par de cosas que me gustaría decir al respecto. Sea cual sea tu inclinación política, no te quedes afuera. Vivimos en una democracia y tenemos el derecho de elegir a nuestros representantes, hagamos uso de ese derecho! Atrás quedaron, no por suerte sino por lucha, los tiempos oscuros donde las cosas nos eran impuestas y no podíamos no solo no abrir la boca, sino que hasta nos estaba "prohibido" pensar distinto, entonces, cuidemos y defendamos la democracia. Darle un voto a las ideas que más se corresponden con las tuyas, a esa persona que crees que te representa o a ninguna si es que no te sentís representado, es tu manera de hacerte escuchar.
Por fuera de las elecciones políticas, no te olvides, que TODOS LOS DIAS son días de elecciones: vos tenés en tus manos elegir!
Elegir como vivir, con quien, a quien querés escuchar, a quien no, con quien querés vincularte y a quien querés tener bien lejos. Elegir para tu vida lo que te hace bien, sean momentos, personas, trabajos, sentimientos.
Elegir es un derecho que tenemos todos y que muchas veces nos olvidamos de poner en práctica. Cuando te quejás por estar viviendo tal o cual situación, te ponés a pensar que en tus manos tenés el poder de elegir que sea diferente?
Si, sé que muchas veces, se nos presentan situaciones en la vida que no elegimos, y estate tranquilo que lo sé de sobra, pero aún así, tenés el poder de elegir cual va a ser tu actitud frente a esa situación que se te presenta.
Nadie puede elegir por ti, o por lo menos nadie debería hacerlo. Tomar tal o cual elección, solo depende de donde quieras llegar, cómo y con quién. Está claro que no todas las elecciones son fáciles y que corremos riesgos cada vez que tomamos una, pero es la única forma que tenemos de trabajar para vivir como queremos.
Así que sea una elección política, una elección laboral, una elección emocional, no dejes que otros elijan por ti.
Celebro a las personas que se la juegan eligiendo y que respetan las elecciones de los demás.
Vivi
domingo, 28 de septiembre de 2014
Pasando en limpio
Hace cuestión de un año y medio, mi vida quedó patas para arriba. De golpe, todas las estructuras que había venido construyendo durante años, perdieron estabilidad, muchas de ellas se desmoronaron, otras sufrieron graves fracturas, algunas permanecieron en pie pero no sin sufrir los embates de aquel cataclismo, los controles remotos (poseía unos cuantos) dejaron de funcionar, hubo que empezar de nuevo, más que de cero, como de menos cincuenta...
Tuve algunos minutos, para tratar de reaccionar frente a lo que me estaba pasando, porque fueron eso, minutos. Esos minutos que me di entre que salí de la consulta llorando con una angustia que ahogaba y decidí cómo me iba a enfrentar a esa situación, esos minutos eternos, esos minutos tan valiosos, que me dieron el tiempo necesario para aceptar que iba a hacerle frente como he hecho con todo en la vida: poniendo la cara, el pecho, el corazón y toda mi energía para salir de esa situación.
Como muchos de ustedes se imaginarán, todo el tiempo transcurrido no fue fácil, no era tarea sencilla mantener el espíritu en alto, la energía bien enfocada, cuidar del cuerpo mientras era bombardeado de mil y una formas por dentro y por fuera, pero cada vez que empezaba a ir cuesta abajo, algo que está muy dentro mío me gritaba que no aflojara, que no me rindiera, que se podía un esfuercito más, que había que sacar fuerzas de los lugares más inimaginables, que había que echar mano a los recursos más impensados...
Uno de los recursos que apareció una madrugada donde todo estaba MUY NEGRO, donde los pensamientos que venían a mi mente no eran para nada alentadores, ni positivos, ni auguriosos, fue el recurso de soñar. Me pregunté a mi misma (para no pensar en esas cosas tan horribles que me acechaban), qué le pediría al genio de la lámpara si apareciera delante mío, y casi de inmediato contesté, que si ya estuviera sana (obviamente ese iba a ser mi primer deseo) el deseo siguiente sería visitar un lugar al que toda la vida quise ir: instantáneamente vinieron a mi cabeza dos lugares con los que siempre soñé: Egipto y Machu Picchu.
Fue allí, y casi como un juego para espantar fantasmas que no quería que me rondaran, que me dije: voy a soñar en grande, voy a ponerme una meta, voy a sanarme y ni bien los doctores me habiliten, voy a ir a cumplir un sueño: el destino elegido Machu Picchu, la persona que me iba a acompañar, mi viejo. Ese hombre que me enseñó (junto con mi mamá), que uno tiene que pelear por lo que quiere, que tiene que trabajar para ello, que las condiciones que nos presenta la vida no son excusas para no progresar, para no jugársela por lo que uno quiere, ese hombre que se bancó durante año y pico sillones de quimio, salas de espera de radio, diagnósticos médicos sin anestesia, resultados de los más diversos, ese hombre que había hecho de tripas corazón, iba a ser el elegido para acompañarme a cumplir un nuevo sueño.
Por qué les cuento todo esto? Por la misma razón por la que comencé a escribir este blog hace un año atrás: para contármelo a mi misma, para dejar por escrito, constancia de que se puede, de que muchas veces no es fácil, pero nada se pierde con intentarlo y todo se pierde si uno no lo intenta. Sea en el ámbito de la vida que sea, el primer paso es querer y el segundo trabajar para ello: para sanarse, para cumplir un deseo, para llegar a la meta, para ser feliz y si tal vez no llegáramos al final deseado, seguro habremos disfrutado del viaje.
Hoy después de haber realizado uno de mis sueños, de haber subido y bajado miles de escalones de piedra, de haber tocado y sentido la energía de lugares que están ahí vaya a saber uno desde cuando, de haber cambiado el miedo a que me pudiera pasar algo por la adrenalina que genera el hecho de que nos pasen cosas, estoy convencida no solo de que hay que soñar y salir en busca de lo que queremos, sino que además una de las mejores sorpresas que puede darnos la vida es sacudirnos las estanterías y obligarnos a abrir la cabeza y el corazón para recibir cosas nuevas.
Vivir es crecer, modificarse, reinventarse, ser otro y ser el mismo.
Abrazo y agradezco a la vida, con fuerza, con energía, con Fe.
Sigo estando dispuesta a recibir lo que se venga con los brazos abiertos.
Ojalá haya logrado sembrar, aunque sea en una de las personas que me lee, que vale la pena intentarlo una y otra vez y que decidirse a poner todo para lograr lo que más ansiamos, tal vez sea la mejor decisión que tomemos en nuestra vida.
Vivi
Tuve algunos minutos, para tratar de reaccionar frente a lo que me estaba pasando, porque fueron eso, minutos. Esos minutos que me di entre que salí de la consulta llorando con una angustia que ahogaba y decidí cómo me iba a enfrentar a esa situación, esos minutos eternos, esos minutos tan valiosos, que me dieron el tiempo necesario para aceptar que iba a hacerle frente como he hecho con todo en la vida: poniendo la cara, el pecho, el corazón y toda mi energía para salir de esa situación.
Como muchos de ustedes se imaginarán, todo el tiempo transcurrido no fue fácil, no era tarea sencilla mantener el espíritu en alto, la energía bien enfocada, cuidar del cuerpo mientras era bombardeado de mil y una formas por dentro y por fuera, pero cada vez que empezaba a ir cuesta abajo, algo que está muy dentro mío me gritaba que no aflojara, que no me rindiera, que se podía un esfuercito más, que había que sacar fuerzas de los lugares más inimaginables, que había que echar mano a los recursos más impensados...
Uno de los recursos que apareció una madrugada donde todo estaba MUY NEGRO, donde los pensamientos que venían a mi mente no eran para nada alentadores, ni positivos, ni auguriosos, fue el recurso de soñar. Me pregunté a mi misma (para no pensar en esas cosas tan horribles que me acechaban), qué le pediría al genio de la lámpara si apareciera delante mío, y casi de inmediato contesté, que si ya estuviera sana (obviamente ese iba a ser mi primer deseo) el deseo siguiente sería visitar un lugar al que toda la vida quise ir: instantáneamente vinieron a mi cabeza dos lugares con los que siempre soñé: Egipto y Machu Picchu.
Fue allí, y casi como un juego para espantar fantasmas que no quería que me rondaran, que me dije: voy a soñar en grande, voy a ponerme una meta, voy a sanarme y ni bien los doctores me habiliten, voy a ir a cumplir un sueño: el destino elegido Machu Picchu, la persona que me iba a acompañar, mi viejo. Ese hombre que me enseñó (junto con mi mamá), que uno tiene que pelear por lo que quiere, que tiene que trabajar para ello, que las condiciones que nos presenta la vida no son excusas para no progresar, para no jugársela por lo que uno quiere, ese hombre que se bancó durante año y pico sillones de quimio, salas de espera de radio, diagnósticos médicos sin anestesia, resultados de los más diversos, ese hombre que había hecho de tripas corazón, iba a ser el elegido para acompañarme a cumplir un nuevo sueño.
Por qué les cuento todo esto? Por la misma razón por la que comencé a escribir este blog hace un año atrás: para contármelo a mi misma, para dejar por escrito, constancia de que se puede, de que muchas veces no es fácil, pero nada se pierde con intentarlo y todo se pierde si uno no lo intenta. Sea en el ámbito de la vida que sea, el primer paso es querer y el segundo trabajar para ello: para sanarse, para cumplir un deseo, para llegar a la meta, para ser feliz y si tal vez no llegáramos al final deseado, seguro habremos disfrutado del viaje.
Hoy después de haber realizado uno de mis sueños, de haber subido y bajado miles de escalones de piedra, de haber tocado y sentido la energía de lugares que están ahí vaya a saber uno desde cuando, de haber cambiado el miedo a que me pudiera pasar algo por la adrenalina que genera el hecho de que nos pasen cosas, estoy convencida no solo de que hay que soñar y salir en busca de lo que queremos, sino que además una de las mejores sorpresas que puede darnos la vida es sacudirnos las estanterías y obligarnos a abrir la cabeza y el corazón para recibir cosas nuevas.
Vivir es crecer, modificarse, reinventarse, ser otro y ser el mismo.
Abrazo y agradezco a la vida, con fuerza, con energía, con Fe.
Sigo estando dispuesta a recibir lo que se venga con los brazos abiertos.
Ojalá haya logrado sembrar, aunque sea en una de las personas que me lee, que vale la pena intentarlo una y otra vez y que decidirse a poner todo para lograr lo que más ansiamos, tal vez sea la mejor decisión que tomemos en nuestra vida.
Vivi
martes, 9 de septiembre de 2014
No dejes de soñar
Hoy más temprano, leí un tweet de un "famoso" afectado por el cáncer, que inmediatamente me llevó a contestarle, linkeándolo (si es que existe esta palabreja, y sino la acabo de inventar) a este, mi humilde blog. Acto seguido, casi con un diálogo interno al que le faltaba un pelín para ser externo, me dije: para que le escribes a esta persona, que tiene miles de seguidores y jamás te va a leer? Mi otro yo contestó: por qué no? Quien te da la seguridad de que no te va a leer? y eso inmediatamente me llevó como si fuera una reacción en cadena, a otro lugar: el de los sueños.
No es que yo soñara con que esta persona me leyera o me contestara, pero, y si fuera eso, por qué no podría soñar con eso?
Por qué razón, las personas muchas veces nos ponemos límites en lo que soñamos? Seguramente por algo socialmente mal aprendido, mejor dicho bien aprendido pero mal enseñado. NADIE puede decirnos esto NO LO PUEDES HACER o NI LO SUEÑES!!!
Por qué? Quién dice lo que es mucho o poco? Alguien que cree tener la regla de lo posible o lo imposible? Esa que separa a las personas en las que son merecedoras de recibir tal o cual cosa y las que no? Pues yo estoy totalmente en desacuerdo con eso. Muy por el contrario, creo que una persona que sueña, una persona que persigue sus sueños, convencida de que algún día los alcanzará, es una persona que vive motivada, que se esmera y se esfuerza por conseguir aquello que quiere, y ojo, ese sueño puede ser material o inmaterial. No todos soñamos con una casa con piscina o un viaje por el Caribe, todos soñamos distinto, pero lo que tenemos en común es que todos podemos soñar.
Cuando te convencen de que no podés soñar, con frases como "ni lo sueñes", "no lo intentes", "eso no es para vos", etc., etc., te talan como a un árbol, te sacan una de las partes más importantes que tienes como persona: el pensar que podés aspirar a otras cosas, que podés sentirte merecedor de ellas, que podés crear cosas que en otro momento ni hubieses imaginado, y lo mejor de todo: que podés llegar a conseguirlas.
Por esta misma razón, mi tweet con el link siguió su camino, no sé si esa persona "famosa" lo leerá o no, si seré uno más de sus miles de seguidores, o no, pero no hay peor gestión que la que no se realiza, no apreté la tecla "borrar" pensando que eso era demasiado para mí.
No se limiten en esto de soñar, no dejen que los limite una persona o varias, una circunstancia mala o muchas, un diagnóstico jodido o un sin fin de ellos, sigan soñando, con mucha, mucha fuerza, porque eso no lo puede regular nadie.
Yo sigo trabajando para cumplir mis sueños y sigo creando sueños nuevos, al fin y al cabo, de eso se trata también vivir.
Sueñen lindo, sueñen en grande, y hagan todo para cumplirlo!
No es que yo soñara con que esta persona me leyera o me contestara, pero, y si fuera eso, por qué no podría soñar con eso?
Por qué razón, las personas muchas veces nos ponemos límites en lo que soñamos? Seguramente por algo socialmente mal aprendido, mejor dicho bien aprendido pero mal enseñado. NADIE puede decirnos esto NO LO PUEDES HACER o NI LO SUEÑES!!!
Por qué? Quién dice lo que es mucho o poco? Alguien que cree tener la regla de lo posible o lo imposible? Esa que separa a las personas en las que son merecedoras de recibir tal o cual cosa y las que no? Pues yo estoy totalmente en desacuerdo con eso. Muy por el contrario, creo que una persona que sueña, una persona que persigue sus sueños, convencida de que algún día los alcanzará, es una persona que vive motivada, que se esmera y se esfuerza por conseguir aquello que quiere, y ojo, ese sueño puede ser material o inmaterial. No todos soñamos con una casa con piscina o un viaje por el Caribe, todos soñamos distinto, pero lo que tenemos en común es que todos podemos soñar.
Cuando te convencen de que no podés soñar, con frases como "ni lo sueñes", "no lo intentes", "eso no es para vos", etc., etc., te talan como a un árbol, te sacan una de las partes más importantes que tienes como persona: el pensar que podés aspirar a otras cosas, que podés sentirte merecedor de ellas, que podés crear cosas que en otro momento ni hubieses imaginado, y lo mejor de todo: que podés llegar a conseguirlas.
Por esta misma razón, mi tweet con el link siguió su camino, no sé si esa persona "famosa" lo leerá o no, si seré uno más de sus miles de seguidores, o no, pero no hay peor gestión que la que no se realiza, no apreté la tecla "borrar" pensando que eso era demasiado para mí.
No se limiten en esto de soñar, no dejen que los limite una persona o varias, una circunstancia mala o muchas, un diagnóstico jodido o un sin fin de ellos, sigan soñando, con mucha, mucha fuerza, porque eso no lo puede regular nadie.
Yo sigo trabajando para cumplir mis sueños y sigo creando sueños nuevos, al fin y al cabo, de eso se trata también vivir.
Sueñen lindo, sueñen en grande, y hagan todo para cumplirlo!
miércoles, 23 de julio de 2014
A no pensar en espiral
Algunas veces, comenzamos a pensar y a vivir en forma de espiral, nos vamos enroscando en nuestras propias decisiones, y lo que muchas veces es peor aún, en nuestros propios pensamientos.
Así es como nos comienza a asfixiar cada vez más la idea de que no hay salida, ya sea de una situación económica, una situación emocional, una situación laboral, y al seguir en ese modo "espiral" somos incapaces de permitirnos ver las OPORTUNIDADES que pueden presentarse para modificar esa situación, porque es eso una situación.
Muchas veces nos cuesta entender que por más complejo y apocalíptico que parezca, no es más que una situación. Muchas veces no somos capaces de ver, que mientras estamos vivos, tenemos la posibilidad de salir a cambiar nuestra realidad. Claro que la realidad no se cambia de un día para otro ni es un "soplar y hacer botella", pero si uno quiere y apuesta a ello, la realidad se convierte en esa que nosotros queremos que sea.
Se que hay amigos, que están viendo solo las nubes de tormenta, a los que les parece que NO HAY SALIDA y a ellos les cuento que si la hay, claro que la hay, el primer paso es abandonar el espiral.
Pensemos y actuemos positivamente, aprendamos a desterrar los viejos hábitos que no nos aportan cosas buenas, seamos pacientes, apostemos, visualicemos nuestros "problemas" resueltos, confiemos en que las soluciones llegan, y actuemos en consecuencia para que eso suceda.
Dejemos la queja que lo único que atrae es más de lo mismo. Aprendamos a agradecer hasta lo que parece más insignificante y muchas veces es lo más importante.
Tengamos FE.
Así es como nos comienza a asfixiar cada vez más la idea de que no hay salida, ya sea de una situación económica, una situación emocional, una situación laboral, y al seguir en ese modo "espiral" somos incapaces de permitirnos ver las OPORTUNIDADES que pueden presentarse para modificar esa situación, porque es eso una situación.
Muchas veces nos cuesta entender que por más complejo y apocalíptico que parezca, no es más que una situación. Muchas veces no somos capaces de ver, que mientras estamos vivos, tenemos la posibilidad de salir a cambiar nuestra realidad. Claro que la realidad no se cambia de un día para otro ni es un "soplar y hacer botella", pero si uno quiere y apuesta a ello, la realidad se convierte en esa que nosotros queremos que sea.
Se que hay amigos, que están viendo solo las nubes de tormenta, a los que les parece que NO HAY SALIDA y a ellos les cuento que si la hay, claro que la hay, el primer paso es abandonar el espiral.
Pensemos y actuemos positivamente, aprendamos a desterrar los viejos hábitos que no nos aportan cosas buenas, seamos pacientes, apostemos, visualicemos nuestros "problemas" resueltos, confiemos en que las soluciones llegan, y actuemos en consecuencia para que eso suceda.
Dejemos la queja que lo único que atrae es más de lo mismo. Aprendamos a agradecer hasta lo que parece más insignificante y muchas veces es lo más importante.
Tengamos FE.
martes, 22 de julio de 2014
22 de julio - Día del Sobreviviente de Cáncer
Quien no se siente sobreviviente de cáncer?
Porque ser sobreviviente, no es solo haber salido vivo de la enfermedad, ser sobreviviente son tantas cosas más...
Sobreviviente es aquel que pudo escuchar el diagnóstico, y siguió adelante.
Sobreviviente es el que quiso saber toda la verdad para saber a lo que se enfrentaba y el que pidió no saberla porque creyó que la iba a pelear mejor así.
Sobreviviente es el familiar que no abandonó, el que ajustó sus rutinas, acomodó sus horarios, sus tiempos, para dar una mano al que estaba viviendo la batalla en carne propia.
Sobreviviente es la pareja que se banca el susto y le dice al otro: vos dale para adelante, que yo voy a estar contigo.
Sobrevivientes son los hijos, que aprenden a vivir con una mamá o un papá con un poco menos de energía, que muchas veces necesita ser cuidado además de cuidar, que tal vez no puede estar presente en todo como lo hacía antes, pero que está enseñándoles una de las mayores lecciones de la vida: a luchar y no bajar los brazos.
Sobreviviente es el amigo que se queda, el que hace lo que puede, el que acompaña en el sanatorio, el que reza, el que llama por teléfono, el que se quedó sin saber que decir y no dice pero sigue estando.
Sobreviviente el que pudo enfrentarse con tubos, jeringas, camillas, sillones, máquinas, túnicas blancas, tapabocas, profesionales de las diferentes áreas y le puso el cuerpo (muchas veces ya maltrecho) y el alma a cada una de las circunstancias que se fueron presentando.
Sobreviviente el que quiere contar su historia a otros, no para dar lástima, sino para ser prueba viviente de que SI, SE PUEDE!
Sobreviviente el que ya no está físicamente con nosotros, pero que sin embargo no se mueve de nuestras mentes y mucho menos de nuestros corazones porque lo vimos hacerle frente a este silencioso compañero hasta en el último momento.
Sobreviviente el que después de pasar por esto en carne propia o viendo pasarlo al de al lado, entendió que la vida es HOY, AHORA, que nadie la tiene comprada y que para esta enfermedad no hay edades, clases sociales, ni religiones que te salven.
Sobreviviente el que entendió que el cuerpo y el alma son partes del mismo templo, y que lo que nosotros podemos hacer es darles el mayor cuidado posible, no solo visitando médicos sino llenándolo de cosas que le gusten, que lo hagan sentir bien, de sentimientos buenos que destierren los malos.
Sobreviviente el que vio partir a otros y sin embargo no perdió su fe y sigue contándole al resto que es posible ser un Sobreviviente.
Sobrevivientes los que han pasado por quimioterapia, radioterapia, cirugías...
Sobrevivientes los que han hecho frente a la caída del pelo, los vómitos, la pérdida y la "ganancia" de peso que modificó sus cuerpos y lo aceptaron como parte de la supervivencia.
Sobrevivientes los grupos de ayuda, como Livestrong, Mama Mía y otros,
en los que todos somos uno y si uno precisa aliento, ayuda, allí estamos todos para ayudar con lo que podamos.
Sobreviviente el que estando cansado, exhausto, hizo un esfuerzo más para seguir batallando.
Sobrevivientes los que aprendieron a vivir y convivir con el miedo, y tratan de que no les gane la pulseada.
Sobrevivientes los que han podido superar la tristeza de perder a un ser querido y hoy son fuerza y esperanza para los que la necesitan.
Sobreviviente el que le vio la cara a la muerte, le hizo una guiñada y le dijo: todavía no es mi momento.
Yo pasé por todo lo antedicho: fui familiar de un paciente, amigo de un paciente y también fui y soy paciente. Hoy celebro la vida y estar en remisión.
YO SOY SOBREVIVIENTE DE CANCER.
Porque ser sobreviviente, no es solo haber salido vivo de la enfermedad, ser sobreviviente son tantas cosas más...
Sobreviviente es aquel que pudo escuchar el diagnóstico, y siguió adelante.
Sobreviviente es el que quiso saber toda la verdad para saber a lo que se enfrentaba y el que pidió no saberla porque creyó que la iba a pelear mejor así.
Sobreviviente es el familiar que no abandonó, el que ajustó sus rutinas, acomodó sus horarios, sus tiempos, para dar una mano al que estaba viviendo la batalla en carne propia.
Sobreviviente es la pareja que se banca el susto y le dice al otro: vos dale para adelante, que yo voy a estar contigo.
Sobrevivientes son los hijos, que aprenden a vivir con una mamá o un papá con un poco menos de energía, que muchas veces necesita ser cuidado además de cuidar, que tal vez no puede estar presente en todo como lo hacía antes, pero que está enseñándoles una de las mayores lecciones de la vida: a luchar y no bajar los brazos.
Sobreviviente es el amigo que se queda, el que hace lo que puede, el que acompaña en el sanatorio, el que reza, el que llama por teléfono, el que se quedó sin saber que decir y no dice pero sigue estando.
Sobreviviente el que pudo enfrentarse con tubos, jeringas, camillas, sillones, máquinas, túnicas blancas, tapabocas, profesionales de las diferentes áreas y le puso el cuerpo (muchas veces ya maltrecho) y el alma a cada una de las circunstancias que se fueron presentando.
Sobreviviente el que quiere contar su historia a otros, no para dar lástima, sino para ser prueba viviente de que SI, SE PUEDE!
Sobreviviente el que ya no está físicamente con nosotros, pero que sin embargo no se mueve de nuestras mentes y mucho menos de nuestros corazones porque lo vimos hacerle frente a este silencioso compañero hasta en el último momento.
Sobreviviente el que después de pasar por esto en carne propia o viendo pasarlo al de al lado, entendió que la vida es HOY, AHORA, que nadie la tiene comprada y que para esta enfermedad no hay edades, clases sociales, ni religiones que te salven.
Sobreviviente el que entendió que el cuerpo y el alma son partes del mismo templo, y que lo que nosotros podemos hacer es darles el mayor cuidado posible, no solo visitando médicos sino llenándolo de cosas que le gusten, que lo hagan sentir bien, de sentimientos buenos que destierren los malos.
Sobreviviente el que vio partir a otros y sin embargo no perdió su fe y sigue contándole al resto que es posible ser un Sobreviviente.
Sobrevivientes los que han pasado por quimioterapia, radioterapia, cirugías...
Sobrevivientes los que han hecho frente a la caída del pelo, los vómitos, la pérdida y la "ganancia" de peso que modificó sus cuerpos y lo aceptaron como parte de la supervivencia.
Sobrevivientes los grupos de ayuda, como Livestrong, Mama Mía y otros,
en los que todos somos uno y si uno precisa aliento, ayuda, allí estamos todos para ayudar con lo que podamos.
Sobreviviente el que estando cansado, exhausto, hizo un esfuerzo más para seguir batallando.
Sobrevivientes los que aprendieron a vivir y convivir con el miedo, y tratan de que no les gane la pulseada.
Sobrevivientes los que han podido superar la tristeza de perder a un ser querido y hoy son fuerza y esperanza para los que la necesitan.
Sobreviviente el que le vio la cara a la muerte, le hizo una guiñada y le dijo: todavía no es mi momento.
Yo pasé por todo lo antedicho: fui familiar de un paciente, amigo de un paciente y también fui y soy paciente. Hoy celebro la vida y estar en remisión.
YO SOY SOBREVIVIENTE DE CANCER.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

